Canelones de espinacas


Aquí tenéis otra estupenda propuesta de canelones de Ainhoa e Igor, estupendas personas y cocinitas veganos con mucho gusto :)

Ingredientes:

• 150 gramos de espinacas
• ½ cebolla
• Vino blanco
• 10-12 placas para canelones
• Aceite de oliva
• Sal
• Aceite de oliva
• Bechamel vegana (explicada abajo)

En el mercado encontraremos 2 tipos de placas diferentes: unas que simplemente necesitan ser puestas en remojo con agua tibia durante media hora aproximadamente, y otras que necesitan cocción. Recomendamos emplear las primeras (aunque suelen ser algo más caras) ya que con el trajín de la cocción muchas veces las placas terminan por romperse.

Después de preparar las placas (a remojo o cociéndolas), picamos y ponemos a dorar la cebolla en una sartén. Después, añadimos las espinacas, a ser posible eliminándoles los nervios que puedan tener, aunque no es imprescindible. Una vez listas (reducen mucho su tamaño), añadimos un chorrito de vino blanco, pero sin pasarnos, de lo contrario las espinacas después tendrán un sabor muy fuerte. Añadimos una pizquita de sal y removemos bien.

A la preparación añadiremos 2 o 3 cucharadas de bechamel y pasaremos todo por la batidora para hacer una masa suave. Después conviene dejar en reposo durante unos minutos para que coja más consistencia y podamos rellenar los canelones más fácilmente.

Las placas las pondremos previamente sobre un paño limpio para que escurran y después las iremos rellenando con la masa de las espinacas, colocando ésta en el medio y doblando los laterales. Vamos rellenándolas una a una y colocándolas en el recipiente donde vayamos a hornearlas después.

Cuando estén todas colocadas, servimos el resto de la bechamel por encima de ellas y después podemos colocar encima un poco de pan o queso vegano rallados. Horneamos a unos 200º durante 5 minutos aproximadamente y ¡listo!

NOTA1: Como sugerencia personal, recomendamos probarlas con un poquito de tomate frito caliente por encima.

NOTA2: Para la bechamel empleamos margarina vegetal, harina y leche de soja. Ponemos a calentar una cucharada de margarina y, una vez derretida, añadimos otra cucharada de harina. Removemos bien y sin dejar de hacerlo, vamos añadiendo poco a poco la leche de soja hasta que consigamos la textura que deseamos. Añadimos una pizca de sal al final.